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Documental sobre la situación de los yaguareté

jaguareteCientíficos argentinos alertan por este medio sobre la situación del yaguareté en la Argentina: quedan menos de 200 animales en el país. Su número disminuyó un 90 % en los últimos años, y hoy sobreviven sólo tres pequeñas poblaciones en el norte del país, las cuales enfrentan distintas amenazas como la pérdida de su hábitat producto de la deforestación, su caza ilegal o la caza indiscriminada de animales más pequeños (su fuente de alimento) y los conflictos con animales domésticos, afectan directamente la supervivencia de estos tigres en nuestros bosques.
El documental “Yaguareté, la última frontera” resume la situación de la especie en cada una de las regiones donde aún habita, analizando los principales problemas que atentan contra su conservación, a través del trabajo de los científicos que trabajan con la especie. Fue filmado en áreas naturales de las provincias de Misiones, Chaco, Salta, Jujuy y Corrientes, donde se recorrieron los Parques Nacionales Iguazú, Baritú, Calilegua y el inminente Parque Nacional El Impenetrable, además de varias reservas provinciales.
“Yaguareté, la última frontera” fue escrito y dirigido por Marcelo Viñas, producido por Juan María Raggio, dos reconocidos documentalistas de naturaleza y narrado por Ricardo Darín. Es un trabajo de Timbó films y Jumara films, que contó con el apoyo de la Fundación Vida Silvestre Argentina, la Organización Mundial de Conservación (WWF), Banco de Bosques, Ferrero, la Administración de Parques Nacionales, y la Provincia de Misiones. Además cuenta con el respaldo del Centro de Investigación del Bosque Atlántico (CeIBA-CONICET).

Ambientalistas no quieren que se utilice parte de la Reserva Ecológica para el tratamiento de residuos

reserva buenos airesFundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA), Amigos de la Tierra, Aves Argentinas y Greenpeace expresan su profunda preocupación por los recientes proyectos de ley enviados por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) a la Legislatura porteña, que proponen desafectar parte de la Reserva Ecológica Costanera Sur (RECS) para “instalar y operar una base de recolección de residuos sólidos urbanos” para ser “un depósito de vehículos livianos y pesados, maquinarias y enseres destinados a la guarda, mantenimiento y limpieza de los vehículos utilizados para realizar el servicio de recolección de residuos”. También se permitiría allí “el almacenamiento del material recuperado final que, en razón de sus características voluminosas, necesite un acopio mayor debido a que no pueda ser compactado”.
Estas nuevas zonificaciones requerirían de su inclusión en el Código de Planeamiento Urbano catalogados como terrenos aptos para higiene urbana, lo cual supondría la ejecución de un proceso especial.
Pero estas iniciativas, y otras como la construcción de la autopista de la Rivera, colisionan de lleno con los fines de la RECS como reserva natural, y a los objetivos de su Plan de Manejo (Ordenanza 45676/91). Asimismo, la desafectación planteada atenta, por un lado, con lo señalado por la Constitución porteña que establece en su artículo 27. 4 que la Ciudad promoverá “la preservación e incremento de los espacios verdes, las áreas forestadas y parquizadas, parques naturales y zonas de reserva ecológica, y la preservación de su diversidad biológica”. Por otro, desconoce el principio de no regresión en materia ambiental, reconocido en el orden internacional, que indica que la normativa y la jurisprudencia ambiental no deberían ser revisadas si esto implicare retroceder respecto a los niveles de protección alcanzados con anterioridad, según explican mediante un comunicado.
La Reserva Ecológica Costanera Sur tiene características únicas y es el sitio con mayor biodiversidad en la Ciudad de Buenos Aires (CABA), jurisdicción que adolece de un fuerte déficit en espacios verdes. En este sentido, con 2 o 3 m2 de espacio verde por habitante, la Ciudad está lejos de alcanzar la recomendación de la O.M.S (Organización Mundial de la Salud) que establece, por lo menos, 10m2. La RECS brinda la posibilidad de ponerse en contacto con la naturaleza agreste en la ciudad más importante del país y, por ende, es esencial para desarrollar actividades de educación ambiental. Los cuerpos de agua y los bañados son sus ambientes más representativos y ricos por la diversidad biológica que sustentan. Pero la RECS no es un simple espacio verde, es una reserva natural y como tal debe preservársela en la práctica de manera eficiente y participativa. Es reconocida además como Área de Importancia para la Conservación de Aves (AICA) de acuerdo a los criterios de la organización global Birdlife International y en 2005 fue declarada Sitio Ramsar reconociéndola como humedal de importancia internacional. Esto supone también una intervención activa de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (SAyDS), autoridad de aplicación de la Convención que da origen a tal distinción.
Por lo tanto, es clave que tanto Nación como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires impulsen distintas medidas que apunten a conservar sus humedales, controlar las especies invasoras, restaurar ecosistemas degradados y desarrollar actividades de educación ambiental.
En los últimos meses la RECS había sido objeto de un necesario y postergado plan de mejoras lo cual incluyó una puesta en valor de sus lagunas y otros sectores. Las organizaciones firmantes lamentan que tras el reciente anuncio de una propuesta del Gobierno porteño dirigida a aumentar en veinte años el número de espacios verdes públicos en la Ciudad se pretenda ejecutar iniciativas como las referidas y otros descuidos que ya alertaron a organizaciones y vecinos, y que motivaron un pedido de información pública que la Dirección General de Espacios Verdes respondió de manera escueta y pobre. Por lo tanto, las organizaciones solicitan al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires desista de la desafectación pretendida y acate la legislación vigente.

Vida Silvestre presenta su semáforo ambiental

vida silvestreEn el Día de la Tierra, la Fundación Vida Silvestre Argentina volvió a armar su semáforo con una selección de los problemas ambientales más urgentes (rojo); los temas pendientes de definición (amarillo) y las buenas noticias relacionadas con el ambiente (verde).

ROJO
AVANCE DE LA FRONTERA AGROPECUARIA: soja y bosques
Más de 18 millones de ha ocupa el cultivo de soja en la Argentina, lo que representa el 18% de la superficie de soja en todo el mundo. La superficie cultivada con soja aumentó de 5 millones a 18 millones de ha entre 1990 y 2010. En el mismo período se perdieron unos 7 millones de ha de bosques nativos y más de 1 millón de ha de pastizales naturales.
Sin dudas, el crecimiento de la superficie cultivada generó beneficios económicos y fiscales para la Argentina, pero al mismo tiempo causó perjuicios ambientales significativos, que se ven acrecentados por la pobre implementación de la Ley de Bosques, sancionada en 2007.
La definición de las áreas de crecimiento agropecuario debe ser cuidadosamente analizada, a través de un proceso de ordenamiento territorial. La Ley de Bosques propuso esta herramienta, y ya la gran mayoría de las provincias argentinas finalizó este proceso. A pesar de haberse definido las áreas de categoría III (verdes) donde el reemplazo de bosques nativos generaría los menores impactos ambientales, varias provincias, como Salta, autorizaron en los últimos años desmontes en áreas de categoría I y II (rojas y amarillas), violando lo establecido por la Ley de Bosques y la propia ley provincial de ordenamiento territorial. Según un informe de la Red Agroforestal Chaco, desarrollado por la Facultad de Agronomía de la UBA, entre 2008 y fines de 2012 se desmontaron 19.454 hectáreas en áreas rojas, y 79.441 hectáreas en áreas amarillas, aún cuando el ordenamiento territorial propone que 1.592.000 hectáreas de bosques estén en zonas verdes (aptas para el cambio de uso del suelo).
Por otra parte, la falta de implementación de la Ley de Bosques por parte de las provincias se debe a que el Estado Nacional dispone cada año menores recursos para la constitución del Fondo de Compensación (en 2014, menos del 10% de lo que legalmente debería asignarse).
Más información en www.vidasilvestre.org.ar/sala_redaccion/?8360/Organizaciones-sociales-de-todo-el-pas-demandan-el-estricto-cumplimiento-de-la-Ley-de-Bosques
Más información en www.vidasilvestre.org.ar/sala_redaccion/?9160/21-de-la-soja-mundial-es-argentina

AMARILLO
PESCA: controles y cuotas para cuidar al recurso
70% del total de la población de merluza común se perdió en los últimos 20 años debido a la sobrepesca y a la captura y descarte de juveniles.
La disminución del nivel de actividad pesquera –por la pérdida del recurso y la falta de rentabilidad económica del sector- dio un inesperado respiro a este recurso que, según los informes del INIDEP (Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero), podría comenzar un ciclo de recuperación de stock que indica posibilidades de buenas capturas.
Sin embargo, esta recuperación de la población ya ocurrió en años anteriores, habilitando la pesca de juveniles en forma irracional sin permitir que se reproduzcan para renovar sus poblaciones. “Hoy tenemos una capacidad pesquera para sobre pescar el recurso. Por eso, es fundamental mejorar la ciencia pesquera, como los controles, y cumplir las cuotas máximas establecidas” sostiene Guillermo Cañete, coordinador del Programa Marino de Vida Silvestre.
Más información en www.vidasilvestre.org.ar/sala_redaccion/?9460/La-crisis-de-la-pesca-una-oportunidad-para-la-merluza

VERDE
Ganadería sustentable: integrar la conservación de la naturaleza con la producción agropecuaria
En 59.739 ha ya se aplica el modelo de producción responsable donde se logró aumentar la producción en más de un 30% conservando la biodiversidad. El manejo propuesto se basa en tecnología de procesos, que consiste, fundamentalmente, en aplicar el conocimiento para aprovechar al máximo el potencial productivo del ecosistema. Por lo tanto su costo en términos de insumos es bajo. En este sentido, los requerimientos materiales se limitan a alambrados eléctricos y sus accesorios necesarios para delimitar diferentes unidades de vegetación, una fertilización fosforada oportuna, y una mayor dedicación y capacitación de la mano de obra dedicada al manejo del rodeo. Por otro lado, el manejo propuesto elimina el costo de la aplicación de glifosato respecto a las prácticas de promoción del rebrote basadas en este insumo.
Estos y otros resultados son producto del trabajo conjunto entre Vida Silvestre, Aves Argentinas y la Iniciativa Alianza del Pastizal, y con el apoyo del INTA, en el proyecto “Pastizales y Sabanas del Cono Sur de Sudamérica: iniciativas para su conservación en Argentina” realizado en 4 sitios pilotos ubicados en las provincias de Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires.