Archivo de la etiqueta: pilas

Gestión de Pilas y Baterías usadas

pucp baterias9/4/15 – La gestión de pilas y baterías usadas resulta un problema ambiental complicado. En Estados Unidos, se emplean tres mil millones de unidades anuales, cifra que se incrementa cada año por el aumento incesante de artefactos y aparatos que las requieren. Entonces ¿cómo nos podemos deshacer adecuadamente de estos residuos sin poner en riesgo nuestra salud ni generar impactos en el medio ambiente?  la especialista Nadia Gamboa explica acerca de la configuración de estas baterías, sus características fundamentales y los peligros de su descomposición sin control.
Nuestra relación con las pilas y las baterías varía de acuerdo a la edad. De niños, pedimos con desesperación aquellas AA que hicieran andar al juguete nuevo. De jóvenes, nuestra vida social pende de un hilo si el teléfono celular se apaga antes de recibir aquella llamada, tuit o mensaje que tanto anhelamos. De adultos, rogamos que nuestro automóvil no quede parado en medio de la nada por falta de energía. Lo único que no cambia es su necesidad razón por la cual se nos hace imposible pensar un mundo sin baterías.

De energía química a eléctrica
“Las baterías son unos transportadores de energía que a través de una reacción química de oxidación-reducción, tienen la capacidad de producir electricidad por un tiempo determinado”, señala Nadia Gamboa, docente de la Sección Química del Departamento de Ciencias de la Pontificia Universidad Católica de Perú (PUCP).
Para que estas células electroquímicas funcionen, necesitan tres componentes fundamentales: un electrodo positivo (cátodo), un electrodo negativo (ánodo) y un electrólito en forma líquida, en pasta o en gel, que permite el intercambio de electrones entre el ánodo y el cátodo, lo que genera corriente eléctrica.
Básicamente, las pilas se pueden dividir en dos grupos: las primarias o desechables, que producen electricidad en un proceso químico irreversible y finito; y las secundarias o recargables, que cuando se conectan a una fuente eléctrica pueden revertir sus reacciones químicas hasta restablecer su composición original.
“A nosotros nos gusta la portabilidad y la rapidez. Y ha habido todo un proceso de descubrimiento y evolución para pasar de las baterías pesadas como ladrillos a la miniaturización que hay ahora, que permite entregas eficientes de energía en equipos portátiles como móviles, cámaras fotográficas, tablets, netbooks, entre otros artefactos”, refiere la química.

Energía para tu vida móvil
En el caso de los teléfonos celular, en un principio se emplearon baterías de níquel-cadmio (Ni-Cd), que tienen como componentes al hidróxido de níquel (cátodo), al cadmio (ánodo) e hidróxido de potasio (electrólito). “Las baterías Ni-Cd son residuos altamente contaminantes porque se trata de metales pesados y elementos de transición que, en su gran mayoría, tienen la facilidad de propiciar los sistemas de oxidación-reducción”, precisa Gamboa.
Hace más de una década que las baterías Ni-Cd fueron reemplazadas por las de ion-litio, que emplean óxidos metálicos con litio (cátodo), carbón de grafito (ánodo) y sales de litio y solventes orgánicos (electrólitos). Estas disminuyen la toxicidad y entregan energía de manera más eficiente. Como señala la especialista, “en estas baterías, la carcasa es uno de los electrodos y dentro se ubica una barra de grafito embebido en un gel polímero de naturaleza electrolítica. No son tan tóxicas debido a que el litio no es un metal de transición, es un alcalino”.

Desecho tóxico a buen recaudo
Las pilas primarias entregan electricidad hasta que se agotan las sustancias químicas que las componen. ¿Y luego qué ocurre con ellas?, comenzará un lento y largo proceso de descomposición en el que se generarán gases en su interior, se hinchará su recipiente y emanarán líquidos altamente contaminantes. De encontrarse en un vertedero, las pilas quedarán atrapadas entre la basura, se mezclarán con otras sustancias químicas y con el tiempo, incrementarán su peligrosidad. Una pila puede contaminar 167 mil litros de agua.
“Estos elementos son tóxicos, cancerígenos, generan una serie de enfermedades y en una alta concentración te pueden matar. Distribuidos de manera descuidada, estos metales de transición pueden terminar en el río y ser absorbidos por animales y plantas, incorporándose a la cadena trófica. Por ahora, la única forma segura de eliminarlos es confinándolos en basureros especiales”, comenta la doctora.
En la PUCP, la Dirección Académica de Responsabilidad Social ha colocado 45 contenedores de pilas y baterías. Son recipientes de color rojo que tienen la forma de una pila alcalina gigante y que se encuentran distribuidos en puntos estratégicos a lo largo del campus. Estos residuos son recogidos por la empresa Befesa, que se encarga de trasladarlos hacia un relleno sanitario de alta seguridad, ubicado en Ventanilla, el cual garantiza su total aislamiento gracias a un sistema de impermeabilización que cumple con los requerimientos de la normativa vigente.
No obstante, si bien hay algunas iniciativas del sector privado (puntos de acopio en grifos y supermercados), Gamboa resalta que aún falta reglamentar el desecho adecuado de las baterías de equipos móviles y otros residuos electrónicos: “en las baterías de los smartphones hay oro y metales nobles que se vuelve en basura valiosa que deberíamos tratar de acopiar y reciclar, como sucede en otros países. Es hora de pensar colectivamente y de pedirles a los municipios y gobiernos regionales que miren estos procesos y que desarrollen la metodología para organizar algo similar aquí”. (PUCP/DICYT)

UNICEN trabaja sobre la reducción de impacto de pilas usadas

pilas unicen campañaA través de diversas investigaciones y desarrollos, la Universidad Nacional del Centro (Argentina) asumió un compromiso de informar y concientizar a la sociedad en temáticas de contaminación ambiental, energías alternativas y materiales renovables. Es así que, además del rol de enseñar e investigar para brindar soluciones sustentables a la comunidad local y regional.
Hace ya una década que la Facultad de Ingeniería de esta casa de altos estudios es referente en el tema de la contaminación del planeta a causa de las pilas y baterías.
A través de “Conciencia Ambiental. Empecemos con las pilas”, proyecto que trabaja en conjunto con la Municipalidad de Olavarría y Coopelectric, visita diferentes instituciones locales y regionales con la finalidad de que la comunidad se informe y participe voluntariamente a reducir la contaminación generada por estos residuos. El objetivo central del proyecto es que todos contribuyan a mejorar la calidad ambiental de Olavarría y la región, minimizando la presencia de metales pesados en los desechos urbanos.
En busca de continuar con las acciones de concientización a la sociedad y romper con los mitos sobre las pilas y su contaminación, Dra. Mirta Barbosa, miembro del proyecto, participó días atrás de un ciclo de charlas propuestas por la Asociación Civil Punto Verde en la ciudad de Tandil. La Dra. Barbosa puntualizó que “la presentación tuvo como principal objetivo informar a los asistentes del daño ecológico que producen las pilas en la actualidad, teniendo en cuenta que no todas contaminan”.
La doctora repasó los antecedentes y amplió las nociones del proyecto mencionado, emprendimiento educativo para conocer características, usos, problemas, y soluciones de descarte en torno a las diversas baterías de uso cotidiano. Hizo mucho hincapié en romper con los mitos urbanos acerca de la reutilización de las pilas y sobre el impacto negativo que éstas provocan, con el objetivo de que la comunidad en general se involucre en la temática sustentado por información verdadera con base científica y proveniente de especialistas, y pueda realizar acciones concretas.
La Facultad de Ingeniería tiene sus puertas abiertas para aquellos interesados en informarse en temáticas medioambientales con el objetivo de generar acciones concretas y sustentables en conjunto que disminuyan el impacto ecológico.

¿Qué hacer con las pilas y baterías en desuso?
Uno de los puntos críticos sobre las pilas y baterías es la disposición final: qué hacer con una pila agotada sin acrecentar el impacto ambiental. Barbosa subrayó que no todas las pilas y baterías son iguales y por lo tanto no todas contaminan de la misma manera. De allí la importancia de conocerlas y consumir las que menor daño produzcan al medio ambiente. Las pilas agotadas no deben ser arrojadas al agua ni quemadas, debido a su toxicidad. Además, con relación a los mitos urbanos que existen alrededor de estas, destacó que no hay que intentar cargar las pilas y baterías que no son recargables, ya que no da resultado y puede originarse una explosión.
A partir de 2010 existe el Repositorio de Pilas y Baterías en la localidad, ubicado en el predio del relleno sanitario. La Dra. Barbosa subrayó que fue un gran avance por parte del municipio en el proyecto ya que permite completar y aceitar el proceso de concientización y acción frente al consumo de las pilas en desuso por parte de la sociedad. De esta manera se dispusieron contenedores en diferentes puntos del Partido para su recolección y posterior acumulación en el repositorio.
La docente explicó que “la Facultad de Ingeniería es la encargada de la prevención y difusión sobre la contaminación provocada por pilas, Coopelectric se encarga de la logística en la recolección, y la Municipalidad tiene como objetivo deposítalas en el contenedor”. Los lazos institucionales refuerzan la gran red de responsabilidades en el cuidado del medio ambiente. En este sentido, la educación y la difusión que lleva adelante la Facultad son los primeros pasos para que cada vez más actores asuman el compromiso de preservar el planeta.

6 toneladas de pilas para neutralizar en Resistencia

neutralizacion de pilas tres isletasLa fundación Ciudad Limpia pidió a la Municipalidad de la capital chaqueña que se responsabilice, a través del área de Medioambiente, de la neutralización de las seis toneledas de pilas usadas que recolectaron en estos años. Las mismas están en recipientes plásticos y listas para su entrega a quien pueda darle una solución definitiva a este problema ambiental.
Si bien las pilas son objetos útiles, cada una es una posible fuente de contaminación irreversible, debemos tener en cuenta que una sola pila puede contaminar hasta 200.000 litros de agua.
Con ánimo de solucioner este problema, la Organización participa de la gestión de residuos sólidos urbanos, cuyo primer paso fue la recolección de pilas y baterías portátiles. En esta campaña participó gran parte de la comunidad chaqueña, recolectando las pilas en oficinas, escuelas, empresas, medios de comunicación, entre otros. En estos años de lucha y existencia, el colectivo encabezó distintas propuestas para el cuidado del ambiente que se pueden ver los sábados en la plaza 25 de mayo de 9:00 a 13:00.
La solución definitiva para las pilas usadas sería su neutralización, mediante el soterramiento y relleno con hormigón en algún terreno privado. En caso de no encontrar respuesta en el municipio,  cuya responsabilidad debería ser hacerse cargo de esta situación, Cuidad Limpia realizaría este trabajo por su cuenta para evitar la contaminación de miles de litros de agua o tierras.
El presidente de la Fundación Carlos Alabe expresó al Diario Norte “sabemos que las pilas son residuos peligrosos porque contienen metales pesados altamente tóxicos como el cadmio, mercurio y plomo. Este material que tenemos acopiado requiere de una disposición final con un tratamiento especial. Es decir, no se puede enterrar en los rellenos sanitarios como los basurales a cielo abierto sino que requiere de un tratamiento seguro. Nosotros nos encargamos de evitar la contaminación de miles de litros de agua pura, ahora necesitamos de la colaboración de quienes entiendan del tema y de quienes tienen la responsabilidad de tratarlo para empezar a plantear soluciones con acciones concretas”.