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Día Sin Compras 2016

El próximo 25 de noviembre se celebrará una nueva edición del Día Sin Compras, una jornada mundial de protesta contra el Black Friday y todo lo que representa. De esta manera, buscando alejarse del precepto de “una sociedad de consumo construida sobre el despilfarro, la contaminación y la destrucción de la naturaleza” se pone en marcha esta propuesta que en Argentina no cuenta con mucha difusión, pero que en otras culturas comienza a cobrar fuerza.
Es así que el Día Sin Compras, además, es una jornada de reflexión sobre las alternativas de consumo que ya están en marcha y que pretenden construir otro modelo de consumo más justo y responsable.
Este día en particular es algo parecido a un día de huelga del consumidor, una operación de boicot pero no contra un producto o una multinacional concreta, sino contra la sociedad de consumo en general.
La propuesta consiste en escapar de la corriente consumista que las empresas y los publicistas nos imponen tanto en Navidad como en el resto del año. Para ello se invita a toda la población a no acudir a comercios y grandes almacenes, reducir al máximo las compras de esa jornada limitándolas a lo realmente necesario, o incluso anularlas, y salir a la calle para denunciar un sistema socioeconómico injusto, alienante y ambientalmente insostenible.
Desde que se comenzó a celebrar este día, en 1992, cada año son más los países que se suman a esta iniciativa. Las formas en que las diversas organizaciones internacionales se manifiestan son muy variadas, pero mantienen en común una crítica al modelo de consumo en el que estamos instalados, homogeneizador, despilfarrador, cínico e individualista, que contribuye, de forma decisiva, al mantenimiento de una situación que nos está conduciendo al colapso social y ambiental.
Más allá de aprovechar este día para no hacer compras, lo ideal es generar o participar de jornadas de concientización, talleres y eventos que ayuden a la difusión de tendencias de consumo responsable.

Cómo ahorrar en el consumos de luz, gas y combustible

Las recientes medidas tomadas por el nuevo gobierno argentino, con respecto a la quita de subsidios sobre las facturas de luz y gas, así como los aumentos en combustibles y peajes hacen que nos tomemos desde otra perspectiva el ahorro de luz, gas y nafta.
Más allá de nuestra responsabilidad como consumidores, el impacto económico suele ser la mejor forma de acelerar los cambios culturales, que de otra manera se demorarían mucho más.
Nuestra idea es aprovechar distintas herramientas y consejos de los que hemos hablado en otras oportunidades para facilitar la reducción en el consumo de energía eléctrica, el gas hogareño y el combustible con el fin de que puedan contar con los recursos necesarios para bajar la factura de estos servicios.

Consumo eléctrico hogareño
Desde el teléfono podremos contar con aplicaciones que nos ofrecerán mucha información para optimizar el consumo.
Consumo eléctrico, calcula cuánto aumentó en su factura con la llegada de nuevos aparatos eléctricos. Es una gran aplicación, aunque lamentablemente viene en portugués.
Precio de la Luz, Es una potente aplicación que permitirá conocer los distintos niveles de consumo, con gráficos comparativos, dando información muy completa para monitorear su casa y conocer como ahorrar más energía.
Luz + Precio, cuenta con excelentes críticas por parte de los usuarios, quienes la definen como sencilla con una gran interface.

Consumo de Gas
Lejos de los aparatos móviles, el ENERGAS, en Argentina, ofrece un gran simulador de consumo que permite que permite realizar un cálculo estimado de consumos bimestrales de m3 de gas en forma online, a modo orientativo.
El objetivo fundamental es mostrar a los consumidores en qué umbrales de consumo se encuentran y así poder reconocer cuáles serían los mejores hábitos de consumo que hacen posible un Uso Responsable del Gas. Asimismo puede resultar una herramienta útil para la decisión de compra de un artefacto a gas.

Consumo de Combustible
Fuelio: Combustible y Gastos, ofrece la posibilidad de conocer el consumo de combustible y los gastos que se realicen en gasolina permitiendo contar con la información necesaria para ahorrar dinero.
FillUp Registro de Combustible, es una aplicación muy completa que da la posibilidad de calcular el rendimiento del combustible, dando todo tipo de datos y comparaciones para evaluar el rendimiento y gastos del auto.
Motorcycle Fuel log, permite hacer un seguimiento de las recargas de combustible, kilometraje y el consumo de nafta.

Ahora bien, más allá de estas herramientas, está en nosotros tomar medidas para disminuir nuestro consumo. En el caso del auto es fácil saber la importancia de utilizar el transporte público o la bicicleta cuando es posible y no usar el auto para hacer un par de cuadras.
En cambio, en la energía eléctrica es algo a lo que nos hemos malacostumbrado a derrochar, por lo que hemos elegido una serie de tips para ahorrar energía eléctrica lo que hará más fácil de pagar nuestra factura de luz y gas.
Vale saber que la energía consumida en iluminación ronda entre el 12 y el 26% del gasto total de la casa. Usá lamparitas de bajo consumo o led que ahorran hasta un 75% de energía.
Es muy importante apagar la luz cuando se deje una habitación o la luz natural sea suficiente.
Si tenés calefacción central, graduá el termostato a unos 20 grados centígrados y abrigate un poco más adentro de la casa. Cada grado suplementario representa un 7% más de consumo energético.
Llená el lavarropas para cada lavado, así se ahorrará agua y electricidad.
Apagá la computadora si no lo estás usando: mientras está hibernando gasta el 70% de su consumo diario.
Asegurate de que la puerta de tu heladera cierre correctamente y mantenela abierta el menor tiempo posible. Además, fijate de ubicarla lejos del horno y descongelarla cada tanto.
No dejés el televisor en “stand by” (esa función que te permite prenderlo o apagarlo con el control remoto) ya que no sólo le produce un desgaste al equipo sino que además consume energía innecesariamente.
No dejar enchufados los cargadores de aparatos electrónicos a batería como el celular o la laptop cuando no los estés usando.
Considerá una computadora portátil en lugar de una tradicional de escritorio. Consumen mucha menos energía.
Con el lavarropas hay que tener en cuenta que el 90% de lo que consume es para calentar el agua. Así que usá agua caliente sólo para ropa muy sucia , especialmente considerando que hoy en día los detergentes están formulados para trabajar igual de bien en agua fría.
Usá el microondas en lugar del horno para calentar la comida.
Si estás por comprar algún electrodoméstico nuevo, es conveniente que te informes de cuáles son los que cuentan con consumo eficiente de energía (cuentan con una etiqueta que así lo demuestra).

Cuánto nos cuesta el desperdicio de alimentos?

desperdicio de alimentosLos sanitaritas apoyan la máxima “Es mejor prevenir que curar”, esto en cuanto a costos y consecuencias. Si llevamos este concepto a la producción y desperdicio de alimentos nos encontramos con un panorama similar.
Los costos económicos, medioambientales y sociales del desperdicio de alimentos ascienden a unos 2,6 billones de dólares al año, mientras que cerca del 15% de la población del planeta pasa hambre.
En los últimos años, un 30 por ciento de la producción alimentaria mundial se pierde después de la cosecha o se desperdicia en mercados, hogares y casas de comida. Esto equivale a u$s 750 000 millones en términos de costos de producción y casi a un billón de dólares si contemplamos su valor comercial.
Si la naturaleza nos hiciera pagar la factura total del derroche de alimentos, podría cobrar a la sociedad al menos otros 700 000 millones de dólares cada año. Por otra parte, una vez desperdiciados, esos alimentos continúan generando emisiones de gases de efecto invernadero y causando daños relacionados con el cambio climático,
utilizando agua para regadío y aumentando su escasez, talando bosques y erosionando el suelo y causando la pérdida de polinizadores, peces y otro tipo de biodiversidad.
Pero estos son solamente los costos calculables. Hay otros indicadores que no se pueden cuantificar como la pérdida de humedales que purifican el agua, la biodiversidad de los pastizales, el valor de los descartes de la pesca,  la escasez de insumos agrícolas esenciales como el fósforo o el aumento de los precios de los alimentos debido a una menor oferta.
Es así que esta situación debe revertirse ya sea por cuestiones ambientales o sociales y nosotros como simples consumidores solo podemos tomar conciencia y tomar las medidas que están al alcance en nuestros hogares, además de reclamar a nuestros dirigentes que pongan estos temas en la agenda pública para tomar medidas macro.